Historia de la Concesión

Historia de la Concesión

Los primeros estudios geo científicos en el área de concesión del Proyecto San Jacinto-Tizate se llevaron a cabo en 1953 y consistieron en mediciones de flujo de calor de las manifestaciones superficiales de San Jacinto Tizate. También se observó vapor procedente de pozos poco profundos en la zona.

De 1969 a 1971, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) puso en marcha un programa de exploración geotérmica sobre la parte occidental de Nicaragua, gestionado por Texas Instruments Inc. Los resultados de este programa concluyeron que el área de San Jacinto-Tizate fue identificada como de alta prioridad para desarrollo futuro. El programa incluyó una serie de sondeos de exploración en superficie y la perforación de cuatro (4) pozos superficiales de gradiente de temperatura, uno de los cuales encontró temperatura de 105 ° C a poca profundidad.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) llevó a cabo una mayor exploración de superficie en la zona durante el año 1973 y un área de recurso potencial de 6 km2 fue delineada en base a las mediciones de resistividad. Por lo que el PNUD estimó que el potencial de desarrollo del campo podría llegar a ser de 100 MW. A finales de la década de los 70’s y principios de 1980 más sondeos y estudios geofísicos de superficie se llevaron a cabo por un sinnúmero de agencias. Este trabajo indicó una alta temperatura (250 °C a 300 °C) de recursos existentes en la zona de San Jacinto-Tizate, con una zona de alta resistividad aparente entre los 1500 a 1600 m.

En 1992, Dal SpA revisó toda la información disponible y realizó trabajos geológicos adicionales a favor del Instituto Nicaragüense de Energía (INE). Esto llevó a la conclusión que el flujo ascendente para el campo probablemente estaba situado en la zona de Tizate, con una salida en dirección a San Jacinto.

A finales de 1992, Intergeoterm, una empresa de propiedad conjunta de ENEL (77,0%) y Burgazgeoterm (23,0%), subsidiaria de Gazprom (la compañía de gas de Rusia), comenzó a trabajar en un estudio de factibilidad para el desarrollo de la concesión San Jacinto-Tizate para proyectos de generación de energía. Este trabajo incluyó una mayor exploración de superficie y la perforación de siete (7) pozos de diámetro comercial. Los pozos variaron en profundidad: desde 728 a 2339 metros y se completaron entre 1993 y 1995, aunque el último pozo, SJ-7, fue suspendido antes de que alcanzara la profundidad del objetivo propuesto.

La perforación de estos pozos proporcionó datos adicionales significativos en las condiciones del subsuelo, incluida la información geológica y de los perfiles de temperatura y de presión de fondo de pozo, y confirmó que las temperaturas más altas estuvieron presentes cerca de Tizate. Cinco (5) de los pozos fueron probados, para producción y/o inyección, siendo tres (SJ-4, 5 y 6) considerados como productores comerciales. También se realizaron pruebas de interferencia durante el año 1995 para proporcionar información adicional sobre el grado de interconexión entre los distintos pozos.